ASTRO-GRAFO-CRIMINOLOGIA: EL MISTERIO DE GARLASCO

por Laura Poggiani

 

 

 

 

Desde hace algún tiempo, el tema ha estado en boca de todos, especialmente desde que se reabrió la investigación, con giros y vueltas casi diarios, reales o supuestos, pero siempre debidamente amplificados por los medios. No repasaremos la historia de este asunto sumamente enrevesado, donde se ven involucradas investigaciones deficientes, testigos clave desaparecidos y figuras cuya importancia, según el periodista, se ve disminuida. En cambio, utilizaremos el método de comparación astrografológica, ya bien descrito en mi libro "Astro-Grafo-Criminología" https://amzn.eu/d/0abj1fSf .

 

Comparemos ahora las dos caligrafías de los principales protagonistas de este caso: Alberto Stasi y Andrea Sempio.

 

 

 

Una observación es inmediatamente obvia, incluso para el profano: ambas escrituras revelan personalidades cerradas, que proyectan una autoimagen muy distinta de la realidad.

La letra de Stasi está escrita en mayúsculas, a pesar de que el texto, bastante íntimo, está dirigido a su padre en el momento de su muerte. Quienes utilizan este tipo de escritura tienden a priorizar una imagen pública sobre una privada, mucho más discreta. Sin embargo, sigue siendo clara y fácilmente legible, aunque con un flujo vacilante, lo que demuestra que las ideas, después de todo, fluyen de manera no caótica, lineal y equilibrada. No obstante, este flujo revela un cambio constante de pensamiento, postura y estado de ánimo. Las letras separadas, en mayúsculas, añaden una frialdad particular a los sentimientos y su expresión, un fenómeno que, como lamentablemente hemos visto en otros casos, suele indicar una cierta falta de afectividad que, en casos extremos, puede ser peligrosa.

 

El caso de Andrea Sempio es muy diferente: a pesar de ser la firma, la parte más importante de un escrito, resulta prácticamente difícil, si no casi imposible en algunos lugares, distinguir claramente las letras, que a menudo se mezclan o incluso se omiten por completo. Quienes poseen estos rasgos no necesariamente presentan deterioro cognitivo, especialmente en el primer caso, pero la combinación de ambas características indica que el pensamiento no fluye con normalidad, sino que es propenso a la inestabilidad, pasando fácilmente de estados de euforia a depresión, con rápidas transiciones de la afectividad a momentos mucho más duros y oscuros, alternando instantes de intensa implicación con absoluto desprecio.

 

Sin embargo, al examinar con detenimiento las dos caligrafías, encontramos, como siempre, claras conexiones con la astrografología.

 

 

Stasi muestra claramente, con el signo "TT", el signo de Géminis sin cerrar en su base. En su carta natal, encontramos a Mercurio en conjunción con el Sol y Marte, en oposición a Neptuno, lo que conduce a cierto voyeurismo cerebral, acentuado por el glifo de Géminis abierto hacia abajo: nuestro protagonista está acostumbrado a fantasear, intentando recrear escenas eróticas que intensifican su imaginación al experimentar Eros.

 

 

En el caso de Sempio, sin embargo, la referencia astrografológica es aún más marcada y consistente: encontramos el signo de Escorpio claramente delineado en la "m" de su apellido, junto con el glifo de Plutón, regente de Escorpio, en la "S" mayúscula. Esto nos remite principalmente a su autoimagen, es decir, la de una persona con fuertes impulsos, acostumbrada, no obstante, a ocultar sus pensamientos más íntimos, pero también atraída por situaciones límite y turbias, como sugiere el propio Plutón. En su carta natal, Plutón se encuentra en la curiosa posición de estar en la Casa 4, donde ejerce su influencia, en oposición a Venus en la Casa 10: su visión de las mujeres implica pensamientos e imaginaciones donde las mujeres se convierten en una especie de alma sacrificial. A esto se suma un stellium muy fuerte en Capricornio, que nuevamente evoca tendencias hacia el secretismo, el aislamiento, pero también la obstinación en la consecución de sus objetivos, en la Casa 6, la casa de lo cotidiano.

 

Si bien este artículo no pretende señalar con el dedo a ninguna de las partes, ya que su propósito es ante todo ilustrar un método, sí queremos hacer una observación: estos dos hombres, que directa o indirectamente giraban en torno a Chiara, presentan, según el análisis de sus escritos, aspectos bastante particulares de sus personalidades.

 


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